El deporte es un hábito que te recomendamos inculques en tus hijos desde pequeños, este los ayudará a desarrollarse física y mentalmente, a estar sanos, a relacionarse con otros niños, a estar en forma y lo más importante: Sanos. El objetivo del deporte a esta edad es estimular la percepción sensorial, la coordinación motriz y el sentido del ritmo. Se debe fomentar, sobre todo, la agilidad y flexibilidad del organismo.
En el caso particular de los deportes de equipo, existe una serie de beneficios en el ámbito educativo que hacen muy recomendable su práctica desde edades muy tempranas porque estimulan el afán de superación personal, se ejercita el espíritu de sacrificio, se aprende a respetar unas reglas de juego, a trabajar en equipo y se fomenta el compañerismo.
Un niño o jóven que realiza algun deporte quema mas calorías que uno que no lo hace, los niños en edad escolar entre 6 y 12 años necesitan entre 1,600 y 2,500 calorías por día, un deportista puede necesitar comer más y si el niño empieza a entrar en la pubertad la necesidad de calorías aumenta también.
Es importante que los niños deportistas consideren el tiempo que dedican a ese deporte y la intensidad del mismo, el Calcio y el Hierro son complementos importantes, el primero ayudan a desarrollar huesos fuertes y evita que estos en alguna actividad deportiva de quiebren. El Hierro por su parte ayuda a que el cansancio no se presente tan facilmente, las niñas que tienen su periodo pierden hierro todos los meses y los niños lo pierden a través del sudor.
Es importante que los niños deportistas no hagan dietas extremas, simplemente que se alimenten bien y tomen si así lo recomienda el médico o entrenador complementos alimenticios de acuerdo a su actividad y en las medidas adecuadas, ya que la ingesta excesiva puede ser perjudicial e incluso provocar envenenamiento o muerte.
Cuando se entrena es importante alimentarse bien y de preferencia tomar los alimentos entre una y media a tres horas antes de la práctica. Con el estomago lleno el cuerpo requiere de energía para procesar el alimento y esa energía faltará en la práctica. Es recomendable que antes de este esfuerzo físico se eviten las gaseosas, azúcares, caramelos etc. que aunque parecen dar energía en realidad no es así y solo agotarán más.
Tanto deportistas como personas, que comienzan una actividad física, deben realizar una consulta con el médico, para realizar los estudios correspondientes y eventualmente con el nutricionista, para que indique la dieta adecuada para la actividad que desean realizar.
Un niño deportista debe recibir una alimentación más completa. Además se debe tomar en cuenta la actividad física que practica y la edad que tiene.
Es recomendable que el desayuno tenga de todo un poco. Por ejemplo: frutas (pueden ser jugos), cereales (que no tengan mucha azúcar) o alimentos hechos a base maíz y un producto lácteo (yogur o leche). Todo en cantidades moderadas, afirma González.
En el almuerzo y la cena no deben faltar los carbohidratos que pueden ser cereales (arroz, pan o hasta pastas) y las proteínas (carnes rojas, blancas o mariscos).
Los productos lácteos generalmente están compuestos de proteínas y carbohidratos, por lo que también se recomienda que se les de entre comidas antes y después de la rutina de ejercicios.
La hidratación y el descanso también son importantes para el buen rendimiento del pequeño.
Los deportistas, aunque sean pequeños, deben tomar más de dos litros y medio de agua al día y un vaso de agua antes, durante y después del ejercicio.
El descanso también es importante, es por eso que después de hacer deportes el niño debe alimentarse bien, darse un baño y dormir por lo menos dos horas.
La creciente frecuencia de daños óseos, articulares y musculares en menores por la sobreutilización de estas partes del cuerpo a consecuencia de una práctica deportiva repetitiva y abusiva ha llevado a la Academia Americana de Pediatría ha publicar un documento para que los profesionales aconsejen ciertos límites a los padres de estos niños. Al colectivo no sólo le inquietan las secuelas del sobre entrenamiento a nivel físico, sino también mental: Puede llevarles al desgaste y tener un efecto perjudicial a la hora de que desarrollen una actividad física saludable durante el resto de su vida, dicen los médicos.
Las recomendaciones, publicadas en la revista Pediatrics, se dirigen a los profesionales, pero los destinatarios últimos son los padres y técnicos deportivos de los niños.
Recomendaciones
- No entrenar ni competir durante uno o dos días a la semana para permitir al organismo recuperarse.
- El tiempo dedicado al entrenamiento, el número de repeticiones o la distancia recorrida no se deben incrementar en más de un 10% cada semana.
- Animar al deportista a que se tome dos o tres meses de vacaciones al año, en los que no practique una disciplina específica.
- Insistir en que el objetivo de la actividad debe ser la diversión, la adquisición de habilidades, la seguridad y la deportividad.
- Animar a que se participe en un único equipo cada año. Si el atleta compite en torneos de fin de semana, debe respetar igualmente los dos días de reposo.
- Si el menor se queja de problemas musculares o articulares inespecíficos, muestra fatiga o un rendimiento escolar bajo, estar alerta de un posible efecto de desgaste. Indagar en su nivel de motivación para hacer deporte.
- Abogar por que se introduzcan comités asesores médicos en los torneos infantiles de fin de semana para formar a los deportistas infantiles y juveniles sobre las dolencias y enfermedades asociadas a la actividad física inadecuada.
- Alentar el desarrollo de programas educativos para padres y entrenadores sobre nutrición y reposición de líquidos, seguridad en el deporte y medidas para evitar el sobre entrenamiento.
- Advertir especialmente de estos aspectos a los familiares de los menores deportistas que participan en múltiples torneos en periodos cortos de tiempo.
Es de fundamental importancia la hidratación del niño antes, durante y después de la realización de la actividad deportiva, pues las características ambientales de nuestra zona, como el calor intenso y la extremada humedad ambiental, exigen que los deportistas estén adecuadamente hidratados para prevenir un problema serio como la enfermedad por golpe de calor.
"Save The Children reclama que ningún niño de menos de siete años practique ningún deporte de forma competitiva; que la práctica especializada no se permita antes de los 13 años; y que no se les separe de su familia ni se les prive de formación académica por el deporte. Además, considera que los niños no deberían en ningún caso practicar deportes como el motociclismo, el automovilismo o el boxeo, por el riesgo que suponen para la salud."